Ocho días. Sólo eso bastó para volver a caer rendida a sus pies. Pero ahora, a diferencia de 'cuando lo conocí' puedo decir que me enamoré de su personalidad.
Debo admitir que el chico en cuestión es una mierda de persona; frívola, se podría decir que hasta sin sentimientos, preocupado por absolutamente nada y malditamente antipático; pero me encanta que sea así. Me encanta que sea tan indiferente al mundo, que no se asombre por nada, que no sea capaz de demostrar ni si quiera un poco de afecto; porque de alguna manera u otra me siento más segura.
Logré hacerlo hablar, saber de su vida, qué es lo que le gusta, sus aventuras de niñez y estoy logrando comprender su visión del mundo.
Por el momento no necesito nada más.
Etiquetas: him, life, love, miss, you
♥ 19:16